¿Qué son los piojos?

Son insectos que viven únicamente en el ser humano, por lo que se debe desmentir uno de los mitos que existen sobre los mismos, que afirma que los animales pueden contagiarnos. Viven exclusivamente en el pelo de las personas, y cualquiera puede infestarse aunque suele ser más frecuente en niños de 4 a 12 años.

Su aparición no se asocia a malos hábitos higiénicos, es más, prefieren los cabellos limpios para vivir.

¿Cómo son?

Tienen forma alargada y plana y miden menos de 4 mm. Generalmente son de color blanquecino, pasando a parduzco cuando chupan la sangre, aunque pueden variar según el color del cabello de la persona donde residen.

Los piojos no tienen alas, por lo que no vuelan ni saltan. Sus patas le permiten agarrarse a la base del pelo y moverse de un pelo a otro.

Las hembras ponen sus huevos o liendres principalmente en la nuca, detrás de las orejas y en la zona del flequillo debido a que son las zonas más calientes y favorecen la incubación, que dura 7 días. Ponen unos 7 huevos al día y viven unos 30 días, por lo que de ahí podemos deducir su alto potencial de propagación.

Los huevos o liendres son blanquecinos, ovalados y de 1 mm. de tamaño. Se adhieren a la raíz del pelo con una especie de cemento muy fuerte que hace complicado el desprenderlas. Las formas jóvenes (también llamadas ninfas) tienen un aspecto similar pero de menor tamaño y tardan unos 15 días en llegar a la edad adulta.

¿Cómo se transmiten?

Se transmiten por contacto directo con el pelo de otra persona infectada. No vuelan ni saltan (como cuentan algunos mitos), pero se desplazan con gran rapidez y agilidad por el pelo. Con menos probabilidad se puede contagiar mediante contacto con objetos contaminados tales como peines, horquillas, bufandas, gorros… Los animales domésticos (perros, gatos…) NO intervienen en su transmisión.

Se alimentan cada 4-6 horas de la sangre del huésped, por lo que no pueden vivir más de 1 o 2 días lejos de un huésped.

¿Cómo detectarlos?

El síntoma principal es el PICOR del cuero cabelludo, sobre todo en la zona de la nuca, detrás de las orejas y en el área del flequillo.

Ante la aparición de estos síntomas o porque recibimos alguna carta o notificación del colegio (tienen obligación de informar si en la clase hay epidemia) o porque sabemos que alguien del entorno está o ha estado infestado, es muy importante que todos los padres examinen el pelo de sus hijos.

El proceso es el siguiente:

  1. Humedecer el cabello, ya que esto hace que los piojos se muevan con más dificultad. En el caso de pelo rizado, se recomienda utilizar una crema suavizante.
  2. Colocar un paño blanco sobre los hombros del niño: si hay piojos, caerán y de esta forma será más sencillo visualizar si están vivos.
  3. Peinar mechón a mechón con una lendrera. La lendrera es un peine de púas muy juntas que arrastra piojos y liendres.

Si nuestro hijo no está infestado, sigue siendo recomendable revisarle la cabeza una vez a la semana peinándole con una lendrera.

Y hasta aquí una primera aproximación a la pediculosis. En el próximo artículo abordaremos los diferentes productos que existen para tratar y prevenir la infestación por piojos, así como su correcta utilización.